El Girona destroza al Barça (4-2), ya es de Champions, y el Real Madrid, campeón de Liga
Que si impedir el título de los blancos, que si la lucha por la segunda plaza y por la Supercopa, que si asegurar la clasificación para la Champions, que si el orgullo catalán... tantas emociones juntas provocaron la locura en Montilivi en cuanto el balón echó a rodar. ¡Bendita locura!
A los tres minutos, Christensen controló con el pecho y soltó una volea que sorprendió a Gazzaniga para convertirla en el 0-1. En la siguiente acción, en el área de Ter Stegen, Dovbyk se colgó del techo del estadio para rematar un centro de Iván Martín y poner el empate. Qué modo más maravilloso de empezar el derbi.
Lejos de calmar los ánimos, ninguno de los dos equipos quiso una tregua. Se sucedían los ataques, con más peligro de los culés, que vieron a Gazzaniga negar goles a Gündogan y a Christensen. El medio alemán estrellaría luego un balón en el larguero. Pero también amenazaban los locales a la contra con la velocidad de Savinho y de Tsygankov.
Lo raro es que el marcador no se moviera más... hasta que Miguel, al borde del descanso, cazó a Yamal, que tenía un pie en el área. Estuvo torpe el canterano madridista y hábil Lewandowski para marcar el 1-2.
El oPORTUnismo y la remontada
Sin cambios tras pasar por vestuarios, el Barça siguió atacando con mayor ímpetu, si bien se encontró con un buen Gazzaniga. Se sentían cómodos controlando el tempo del partido, manejando la situación con cierta comodidad... pero el Girona tiene mucha pólvora arriba, incluso más que los culés. Fue entrar Portu por un cansado Tsygankov... y marcar el 2-2 en su primer balón. La asistencia de Dovbyk, maravillosa.
Pero no contento con ello, en la siguiente jugada, tras recuperar el balón y conducir el contragolpe, el propio Portu esperó la aparición de Miguel para que este, con un poco de fortuna, mandase el balón a las mallas y llevara con el 3-2 el delirio a Montilivi. En esos momentos, el Madrid era campeón, pero lo importante para los de Míchel era su clasificación matemática para la Champions. La primera de su historia.
¿Se conformaron con ello? Ni mucho menos porque este Girona no sabe especular. Y buscó el cuarto. Y lo encontró. Y fue Portu el que firmó un golazo. Y casi regala un quinto tanto. Y el Barça, impotente, con la mirada perdida, vio escaparse el título y alejarse la segunda plaza, el billete a la próxima Supercopa y su orgullo. Y mientras, a 678 kilómetros, los que separan Montilivi del Bernabéu, el Real Madrid gritaba aquello de "campeones, campeones".
Jugador Flahscore del partido: Portu (Girona).